lunes, 28 de noviembre de 2011
catálogo de nieve
En invierno hay sólo un pensamiento que le come el seso al panda:
medir el grosor de la nieve en distintos lugares del mapa
quiere aprenderse los 73 nombres que tienen en Finlandia para "nieve"
distinguirlos a primera vista
darles un legüetazo
El panda rasga el invierno para evitar Navidad
y entonces sabe
sabe no podrá volver a ser invisible
*
martes, 15 de noviembre de 2011
vemos cómo una red queda apresada
no hubo tiempo para decir nada
porque la guerra
o porque algunas familias
se encorvan cuando salen del pueblo
por las noches en mitad del campo
un rinoceronte cruje la tierra
y la niña hace larguísima caminata
hacia el pozo
mira a los escarabajos salir del agua
su padre a lo lejos
grita que murió el caballo
luego con la mano que aún no se descompone
el viejo abre los baúles y enciende las lámparas
su voz cimbra hasta la ventana donde miramos
la poca luz que ilumina su cama:
la hogaza no es para todos
te han engañado
la mayoría
intentan huir cuando
es necesario resguardar la casa.
martes, 25 de octubre de 2011
el panda puede prescindir de casi todo:
la sombra del bambú los días de calima
el contacto con otras especies del animalario
las palabras amables
el silencio
las sonrisas que gotean ciertas noches
el sueño reparador, el sueño vacío, el sueño
podría prescindir de sus ojos
pero no puede
nunca
matar sus mitos
*
El panda es su pasado
nunca se reencuentra con él
*
marginal a morir
no entra por la puerta de salida
nunca mira hacia atrás
***
martes, 13 de septiembre de 2011
en el reino marginal...
a mi lado muere un león
vienen a despedirse los amigos
y la conciencia a tres kilómetros por hora
a mi lado calla una nube
la pareja juega con cerillos
mientras un listón frenético
es el único sonido de la noche
a mi lado reposa un volcán
mira cómo los perros deshacen un piano
y en esta ciudad es apenas posible creer
que hay hoteles con buenas historias:
donde una familia es un ejército hecho de azufre y burbujas.
viernes, 2 de septiembre de 2011
El aviso oportuno es requisito del presupuesto mensual.
El marginal, como la hormiga,
trabaja para subsistir,
y al igual que ella tiene necesidades básicas:
Una comida diaria.
Un vaso de agua.
Un libro a la mano.
Una película sin clasificación.
La canción de la infancia.
Pero su corazón de cigarra,
no lo deja ahorrar más allá de un peso.
Cada viernes,
el panda toma una maleta
y se va por el camino largo
en busca de nuevos bambús.
Hemos vivido con menos,
se dice cuando sus bolsillos vacíos
contemplan sobre la tierra inexplorada,
el nuevo amenecer.
jueves, 1 de septiembre de 2011
el panda no traiciona
¿Quién me obliga a una soga?
Quieren ir más cerca de la nada.
La ruta de lo incompleto
y su voz martilla.
El asiento mohoso lejos del hogar
y las manos sometidas.
Se dicen "está bien",
no deseamos nombres.
Luego yace un corto circuito:
aquí las horas y los durmientes.
Ir sin el ánimo de la estampida
a poner una huella en documentos ilegibles,
a dejar mi rostro en listas con cianuro.
No conocer a nadie. Sólo los números
que dirán "sí" a todas sus peticiones.
Sin embargo, yo quiero ir más cerca
de los campos de trigo, pero en las indicaciones
no estoy yo para dinamitar alambradas.
Matan gaviotas y taladran que la salvación
habita en el otro lado del puente.
martes, 16 de agosto de 2011
El panda, agazapado tiernamente en el bambú, medita sobre el odio.
tan ancho el mundo
y vertical el bambú
¿por qué
las flores podridas
las camas de los hospitales
los timbres mudos en invierno
los mosquitos anófeles
las risas de los niños malvados
el cansancio de los tristes
el insomnio de los grillos
las atenas erectas de la mantis satisfecha tras haber engullido a su amante
las húmedas manchas de la salamandra
los colores del camaleón
no se van de una buena vez a la estepa siberiana?
*
esa ostentación de superviviencia es ardid de los desesperados
*
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